¿Qué hago ante una huelga de lactancia?

¿Qué hago ante una huelga de lactancia?

En algunas ocasiones, durante el periodo de lactancia, tu bebé puede rechazar el pecho de forma inesperada, pero no debes alarmarte. Lo más importante es identificar el motivo para ponerle solución y que tu bebé vuelva a tomar el pecho como siempre.

En este nuevo blog de Lansinoh, te contamos las causas más comunes de la huelga de lactancia, y cómo actuar frente a ella.

¿Qué es una huelga de lactancia?

Cuando un bebé se niega a amamantar de forma repentina y sin un motivo aparente, hablamos de huelga de lactancia. La principal diferencia con un destete natural es que éste se produce de manera progresiva, y normalmente a partir del año de vida del bebé.

Causas de la huelga de lactancia

Los motivos por los que un bebé puede negarse a tomar el pecho repentinamente son varios, ya sea porque se encuentra mal o por causas que no necesariamente están relacionadas con el malestar.

Enfermedad o malestar del bebé

Estos son algunos de los casos en los que la huelga de lactancia se puede deber a algún dolor que padezca el bebé:

  • Salida de los dientes
  • Aparición de aftas en la boca
  • Otitis
  • Dolor en el cuello
  • Congestión nasal
  • La anquiloglosia o lengua atada se produce cuando el frenillo sublingual impide que el bebé pueda succionar correctamente.

Otros motivos

  • Síndrome de confusión del pezón. Durante los 2 o 3 primeros meses de lactancia, es común el uso de chupetes, tetinas o biberones para alguna toma. Al ser más sencillo succionar de estas herramientas, el bebé puede negarse luego a mamar del pecho de la madre.
  • Miedo del bebé. Un gesto materno (como un grito después de recibir un mordisco) o de otras personas del entorno, puede provocar que el pequeño asocie esta situación a las siguientes tomas de leche.
  • Un cambio en la dieta de la mamá, la menstruación u otro embarazo son situaciones en las que el sabor de la leche materna puede variar.
  • Cambios en el perfume, jabón o desodorante que usa la mamá.
  • Estrés de la madre o del bebé.
  • Menor producción de leche.
  • Mastitis. Si quieres conocer más detalles sobre los síntomas de la mastitis y cómo amamantar a tu bebé si la sufres, consulta este blog de Lansinoh.

¿Qué hago ante una huelga de lactancia?

Sabemos que es un momento muy duro para ti, mamá. Sin embargo, recuerda que en la gran mayoría de los casos es un proceso transitorio. Por ello, debes ser paciente y pensar que esta etapa no tiene por qué significar el fin de la lactancia materna.

Antes de tomar cualquier decisión, es importante cerciorarte de la mano de un profesional de que tu bebé no sufre ninguna dolencia.

Normalmente, la huelga de lactancia tiene una duración entre dos y cinco días. Durante este tiempo, te recomendamos utilizar un sacaleches para mantener la producción y evitar obstrucciones. Para alimentar a tu bebé, hazlo siempre con un vaso, una cuchara o una jeringuilla.

Cuando llegue el momento de volver a darle el pecho tras la huelga de lactancia, sigue los siguientes consejos:

  • Busca una posición en la que ambos os sintáis cómodos.
  • Ofrécele el pecho cuando tenga sueño.
  • Evita que tu bebé tenga distracciones. Una luz suave ayudará a que se tranquilice.
  • Mécelo.
  • Pasa todo el tiempo que sea posible con tu bebé. Es importante estar piel con piel y las demostraciones de cariño.

Desde Lansinoh, queremos acompañarte a lo largo de un proceso que sabemos no es nada fácil en muchas ocasiones. Recuerda que la clave está en ser paciente, persistente y tener una actitud muy positiva. Verás como todo saldrá bien. ¡Mucho ánimo, mamá!