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Ejercicios de suelo pélvico en el pre y postparto

Seguramente ya habrás escuchado hablar del suelo pélvico y de su importancia, pero ¿por qué es fundamental que lo trabajes tanto antes como después del parto? En este post te informaremos sobre la fisioterapia localizada para tu suelo pélvico.

¿Qué es el suelo pélvico y por qué debe ejercitarse?

El suelo pélvico es un conjunto de músculos y ligamentos que se encuentran en la parte inferior del abdomen. Funciona como sujeción para todos los órganos localizados en la zona pélvica como la vejiga, uretra, útero, vagina, recto, conducto anal y aparato esfinteriano en las mujeres.

Es de suma importancia mantener en forma el suelo pélvico tanto antes como después del embarazo. De esta manera, se evitarán futuras afecciones como la incontinencia urinaria y/o fecal, el prolapso genital femenino (descenso del útero, recto o vejiga), y dolor al mantener relaciones sexuales, ente otros.

Fisioterapia preparto y postparto

Es recomendable comenzar la fisioterapia pelviperineal transcurridas las primeras 12-14 semanas del embarazo. En esta etapa, se busca la preparación de tu cuerpo para el parto a través de ejercicios para tonificar la musculatura vaginal y mejorar la elasticidad del tejido perineal. A la hora de dar a luz, ayudarás a tu bebé a venir al mundo más rápidamente gracias a que tendrás unos pujos más intensos y controlados.

A partir de la semana 10-12 tras el nacimiento del pequeño, es aconsejable que comiences con la fisioterapia y recuperación. Consistirá en tratar las posibles disfunciones del suelo pélvico ocasionadas por el parto como dolor en la episiotomía o en la cesárea, incapacidad para contener los gases debido a una diástasis abdominal…, entre otros. Además, de ayudar a la estabilidad y sujeción de tu columna vertebral y órganos perineales.

Ejercicios durante y después del embarazo

Masaje perineal

El masaje perineal consiste en unos movimientos por toda la zona del perineo que tienen como objetivo aumentar la elasticidad de la piel y de los tejidos, así como de favorecer la circulación de la sangre.

Puedes empezar a practicarlo, con o sin ayuda de tu pareja, en la etapa de gestación mínimo dos veces por semana para disminuir el riesgo de traumatismos perineales y desgarres durante el parto. Sin embargo, también puedes realizarlos después del nacimiento de tu bebé, siempre y cuando si ha ocurrido una episiotomía o un desgarre, estén ya curados. Gracias al masaje, la cicatriz se ha ablandará y será menos dolorosa.

Ejercicios de Kegel

Estos ejercicios buscan fortalecer el suelo pélvico gracias a la contracción periódica de los músculos pélvicos y cierre de los esfínteres.

Primero, busca una postura que te resulte cómoda (sentada, tumbada, de pie…), e identifica tu suelo pélvico y la musculatura que vas a ejercitar. Es fundamental que te cerciores de que tu pelvis está en posición neutral, es decir, en un punto medio en el que tu curvatura lumbar no sea muy pronunciada pero tampoco imperceptible. A partir de este momento, deberás de contraer la musculatura perineal 5 segundos sin alterar la respiración. Descansa otros 5 segundos, y repite el proceso. La finalidad es que aumentes progresivamente el tiempo de contracción hasta 20 segundos para que el fortalecimiento sea mayor.

Recuerda que tu bienestar y salud son muy importantes, tanto para ti como para el bebé. Para ello, la fisioterapia pelviperineal te proporcionará una recuperación rápida y cómoda para que puedas seguir disfrutando de la experiencia de ser madre.