Dolor en la zona pélvica ¡No son solo tus hormonas!

Dolor en la zona pélvica ¡No son solo tus hormonas!

Uno de los mitos sobre el dolor en la sínfisis del pubis es que se debe “solo a nuestras hormonas” y que desaparecerá cuando hayas tenido al bebé. Para aquellas que han tenido una disfunción de la sínfisis del pubis, es importante que sepan que no se trata solo de un “mecanismo hormonal” y que “no siempre desaparece después del nacimiento”. “Deja de amamantar y desaparecerá” es otro mito. Ahora es conocido como el Dolor del Cinturón Pélvico (PGP, por sus siglas en inglés) y se relaciona con la totalidad de la zona pélvica, dado que las tres articulaciones pélvicas han de trabajar juntas para mantener la pelvis equilibrada y sin dolor.

El PGP afecta hasta una de cada cinco mujeres y se manifiesta en cualquier parte de la zona del cinturón pélvico. Por ello, se cambió el anterior nombre de disfunción de la sínfisis púbica, que solo afecta la parte frontal de nuestra pelvis: la sínfisis del pubis.

Una o más articulaciones pueden tornarse rígidas y causar dolor, y el inicio puede ser repentino o gradual en cualquier momento del embarazo. Se producen síntomas tanto físicos como emocionales, los cuales pueden constituir todo un reto durante el embarazo.

Los síntomas físicos se manifiestan al caminar, agacharse, subir escaleras y darse la vuelta en la cama, y se sienten como un dolor, agudo o no, o como un dolor muscular profundo. También puede percibirse un chasquido o un rechinamiento de las articulaciones pélvicas o caderas.

El tratamiento del malestar físico del PGP generalmente se lleva a cabo mediante una terapia manual práctica, pero siempre ejecutada por fisioterapeutas, osteópatas o quiroprácticos que estén capacitados y que tengan experiencia en el manejo del PGP. Asegúrate de que quienquiera que realice la terapia manual esté debidamente capacitado para hacerlo (consulta http://www.pelvicpartnership.org.uk/what-to-expect-from-treatment-23).

Hasta que encuentres a alguien que te ayude a recuperarte del PGP, aquí tienes algunos consejos prácticos:

  • Alquila, compra o pide prestado algún equipo que te ayude a moverte más fácilmente
  • Busca ayuda con las tareas domésticas, el cuidado de niños, las compras, etc.
  • Considera cambios en tu estilo de vida y opciones apropiadas para el alivio del dolor (habla con un profesional de la salud antes de tomar cualquier medicamento)

Si crees que tienes PGP, busca ayuda lo antes posible, ya que enfrentarte al PGP tiene un impacto emocional importante. Recuerda que no es tu culpa tener PGP ni de tu embarazo; es una afección común del embarazo. El PGP se puede resolver durante el embarazo con una intervención temprana y correcta. En otro caso, deberías considerar dilatar y dar a luz en el agua, así como usar posiciones verticales, a cuatro patas o recostada de lado durante el parto.

Algunas veces, el PGP continúa después del nacimiento del bebé, incluso si la terapia manual ha ayudado a resolver o reducir la gravedad de la afección. Si aún tienes problemas o no crees que el PGP se esté resolviendo, visita: http://www.pelvicpartnership.org.uk/pgp-longterm

Tener dolor pélvico y decirte que es parte normal del embarazo, cuidar a los niños, ir a trabajar, llevar a acabo las actividades normales del día a día. El PGP no es normal; es tratable y no es tu culpa o la de estar embarazada. Para más información, accede a: http://www.pelvicpartnership.org.uk/